¿Qué relación tienen el private equity y el family office? El private equity es una clase de activo que consiste en invertir en empresas que no cotizan en bolsa, normalmente a través de un fondo gestionado por un tercero. El family office suele participar como inversor de ese fondo, no como gestor. Su papel es aportar capital, no operar la empresa participada ni tomar las decisiones de inversión del fondo.
Esa distinción, entre invertir y gestionar, es la que explica casi todo lo demás. Incluida la razón por la que el private equity es, a la vez, un activo atractivo para un family office y uno de los más complicados de reportar junto al resto del patrimonio.
Qué es el private equity
El private equity es capital que se invierte en empresas privadas, es decir, empresas que no cotizan en un mercado bursátil. A cambio de ese capital, el inversor recibe una participación en el negocio.
La vía habitual no es comprar directamente una empresa. Es entrar en un fondo de private equity, gestionado por una firma especializada, que agrupa el dinero de varios inversores y lo despliega en un conjunto de compañías durante varios años.
Estos fondos tienen un ciclo de vida largo. Es normal que el capital quede comprometido entre 8 y 12 años, con llamadas de capital progresivas al inicio y devoluciones (distribuciones) conforme el fondo vende sus participadas. No hay forma de recuperar el dinero antes de tiempo simplemente pidiéndolo.
Por qué el private equity está en la cartera de un family office
Un family office gestiona un patrimonio que, por su tamaño y su horizonte temporal, puede permitirse inmovilizar una parte del capital durante años a cambio de una rentabilidad potencialmente superior a la de los mercados cotizados.
El private equity encaja en esa lógica. Forma parte de lo que en gestión patrimonial se llama activos alternativos, junto al inmobiliario, el capital riesgo en fases más tempranas o las participadas directas.
La razón de fondo no es solo la rentabilidad esperada. Es también diversificación: el private equity no se mueve igual que la bolsa ni al mismo tiempo, así que añade una fuente de retorno distinta a la cartera cotizada.
Para un family office, tener private equity en cartera no es una apuesta aislada. Es una pieza más dentro de una asignación de activos pensada a varios años, junto a la liquidez, la renta fija, la renta variable y el inmobiliario.
El family office como LP: la diferencia entre invertir y gestionar
En el mundo del private equity existen dos papeles claramente distintos. El GP (general partner) es la firma gestora del fondo. Decide en qué empresas invertir, negocia las operaciones y gestiona las participadas hasta su venta.
El LP (limited partner) es el inversor que aporta el capital. No participa en las decisiones de inversión del fondo ni en la gestión de las empresas. Su relación con el fondo es la de socio comanditario: capital a cambio de una participación en sus resultados.
Un family office, en la gran mayoría de los casos, entra como LP. Invierte en uno o varios fondos de private equity gestionados por terceros. No se convierte en gestor de esas empresas ni sustituye al equipo del fondo.
Esta es una precisión importante también para VUMI. VUMI consolida, valora y reporta las posiciones de private equity que tiene un family office como LP, junto al resto de su patrimonio. VUMI no gestiona el fondo, no es GP y no asesora sobre qué fondo o qué empresa elegir. Esa decisión sigue siendo del family office y de sus asesores.
El reto de consolidar el private equity con el resto del patrimonio
Aquí es donde el private equity se complica desde el punto de vista operativo, no de inversión.
El primero es la liquidez. A diferencia de una acción cotizada, una posición en private equity no tiene un precio de mercado diario. No se puede vender de un día para otro ni consultar su valor en tiempo real.
El segundo es la valoración. El valor de una posición en private equity se expresa como NAV (valor liquidativo), que la gestora del fondo calcula y comunica normalmente cada trimestre, con semanas de retraso respecto a la fecha de cierre. Es una valoración legítima, pero no es un precio de mercado instantáneo como el de una acción.
El tercero es el reporting. La información llega en documentos distintos, de cada gestora, en formatos distintos y con calendarios distintos. Juntar esa información con las cuentas bancarias, la cartera cotizada, el inmobiliario y las participadas directas, a mano, es exactamente el tipo de trabajo que un Excel no escala bien.
Consolidar el private equity con el resto del patrimonio no cambia su naturaleza de activo ilíquido. Pero sí determina si el family office ve su exposición real, a tiempo, o descubre una concentración de riesgo con meses de retraso.
Para profundizar
Este artículo responde a la pregunta de fondo: qué es el private equity y qué relación tiene con un family office. Para quien quiera ir más allá, hay dos piezas que profundizan en ángulos distintos.
Sobre el seguimiento del día a día de estas posiciones: Cómo llevar el control de tus inversiones en private equity.
Sobre el mercado del capital privado en España y por qué crece: Capital privado: qué es, cómo funciona y por qué crece en España.
Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión. La decisión de invertir en un fondo de private equity concreto corresponde al family office y a sus asesores.
Si quieres ver cómo VUMI consolida el private equity junto al resto de tu patrimonio, te lo enseñamos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el private equity en términos sencillos?
Es invertir en empresas que no cotizan en bolsa, normalmente a través de un fondo gestionado por una firma especializada durante varios años.
¿Por qué los family offices invierten en private equity?
Porque su horizonte temporal y su tamaño de patrimonio les permiten inmovilizar capital a cambio de diversificación y de una rentabilidad potencial distinta a la de los mercados cotizados.
¿El family office es el gestor del fondo de private equity?
No, normalmente no. El family office suele entrar como LP (inversor), mientras que el GP (la gestora del fondo) es quien toma las decisiones de inversión y gestiona las participadas.
¿Qué significa ser LP en un fondo de private equity?
Significa aportar capital al fondo a cambio de una participación en sus resultados, sin intervenir en las decisiones de inversión ni en la gestión de las empresas.
¿Por qué es difícil valorar el private equity dentro del patrimonio total?
Porque no cotiza a diario. Su valor se expresa como NAV, calculado por la gestora normalmente cada trimestre, con retraso respecto a otros activos que sí tienen precio en tiempo real.
¿Cada cuánto se conoce el valor real de una inversión en private equity?
Depende de la gestora del fondo, pero lo habitual es una actualización trimestral del NAV, no una valoración diaria como la de una acción cotizada.
¿Qué hace VUMI con las inversiones en private equity de un family office?
VUMI consolida, valora y reporta esas posiciones junto al resto del patrimonio. VUMI no gestiona el fondo, no es GP y no asesora sobre qué invertir.
Fuentes
- UBS Global Family Office Report
- Preqin

Especialista en consolidación patrimonial y reporting para family offices y empresas familiares en España.
LinkedIn¿Listo para ver tu patrimonio con claridad total?
Agendar una reunión →